
El recorrido de una consulta en Hi-Doctor: un médico colegiado revisa todos los casos.
1
Complete un cuestionario de salud
Responderá a preguntas sobre su salud, su historial médico, la medicación
que toma y el resultado que busca. El cuestionario se adapta sobre la
marcha: algunas preguntas solo aparecen en función de respuestas
anteriores.Las respuestas se comprueban al enviarlas. Si algo hace que el tratamiento
no sea clínicamente adecuado para usted, el cuestionario se detiene ahí y
le explica que no puede continuar.Una consulta de piel añade un paso que las demás no tienen: usted sube una
fotografía de la zona afectada. Se explica más abajo, en «Fotografías en
una consulta de piel».
2
Pague la consulta
Se paga la revisión médica, ya sea como consulta puntual o como plan
continuado. Del pago se encarga Stripe.
3
Un médico revisa su caso
Un médico colegiado lee sus respuestas y decide si el tratamiento es
adecuado. Puede aprobarlo, elegir otro tratamiento u otra dosis, hacerle
antes una pregunta o rechazarlo.Esta decisión la toma siempre el médico. Nunca es automática y nunca se
delega en un asistente de IA.
4
Se emite y se dispensa su receta
Si se aprueba, la receta se emite electrónicamente y se envía a una
farmacia colaboradora, que dispensa su medicación y se la envía. Puede
descargar su receta en cualquier momento.
5
Seguimiento
Dispone de un hilo de mensajes privado con el equipo médico. Con un plan de
tratamiento también puede registrar su evolución —peso, inyecciones y notas
diarias— y solicitar la repetición del tratamiento cuando corresponda.
Fotografías en una consulta de piel
Los cuatro itinerarios de dermatología —acné, rosácea, melasma y antienvejecimiento— le piden que suba una fotografía de la piel afectada. Es el único paso exclusivo de estas consultas, y existe porque el médico valora su piel a partir de esas imágenes.1
Haga la fotografía
Con luz buena y uniforme, y una toma cercana y estable de la zona. Lo que
hace útil una fotografía es que se vea con nitidez la zona por la que
consulta.
2
Súbala en el cuestionario
Una fotografía por paso de subida. En formato JPEG, PNG o WEBP, de
hasta 20 MiB. El archivo se guarda junto a su consulta como documento
clínico.
3
O aplácela, cuando el itinerario lo permite
La rosácea y el melasma exigen una fotografía: el cuestionario no
avanza sin ella. El acné y el antienvejecimiento le permiten enviar las
fotografías más adelante, y en ese caso la consulta queda marcada para el
médico como pendiente de fotografías.
La fotografía no cambia la forma de la consulta. No hay llamada, ni cita por
vídeo, ni revisión en directo: una consulta de piel es asíncrona de principio a
fin, como cualquier otro itinerario. El médico lee el cuestionario y las
imágenes en conjunto y responde en su hilo de mensajes.